El canciller iraní Ara Faraxi declaró desde Teherán que su país está preparado para sostener un conflicto prolongado, respondiendo a Estados Unidos y Europa sin importar plazos, listo para ser devastador contra enemigos.
Donald Trump insistió en que la guerra terminará en semanas, contrastando con ataques continuos; inteligencia estadounidense revela que la infraestructura militar iraní no se neutralizó pese a cinco semanas de guerra, con Guardia Revolucionaria intacta y 50% de drones en reserva.
En la ONU, el Consejo de Cooperación del Golfo pide autorización para usar fuerza en el Estrecho de Hormuz ante cierre iraní que paraliza tránsito de petróleo y gas; países como Arabia Saudita y Emiratos dependen de su estabilidad económica.