Delincuentes acorralaron en una plaza céntrica del conurbano bonaerense a un hombre de camiseta amarilla que filma y sube a redes videos de robos, amenazándolo con pistola y disparando al aire para amedrentarlo. El camarógrafo se plantó sin correr pese a patadas y sopapos, mientras los agresores lo acusaban de exponerlos.
Panelistas destacan el riesgo de balas perdidas que bajan a gran velocidad y matan inocentes, como en Navidad, y cuestionan por qué la policía no actúa rápido contra estos violentos en plazas públicas gobernadas por "delincuentes". Reiteran que Argentina es "más violenta que nunca" por gobernantes violentos.
Debaten si conviene meterse o filmar para visibilizar, ya que el héroe termina victimizado, y analizan el origen de tanta agresividad social.