Manuel Adorni, vocero presidencial, generó polémica por llevar a su esposa en el avión presidencial durante el viaje de Javier Milei a Nueva York del 9 al 12 de marzo para la Argentina Week, enfocada en atraer inversiones en energía, minería y tecnología.
La esposa de Adorni, dedicada al coaching ontológico, coincidió con un congreso profesional pero viajó en la delegación oficial; él justificó que ella pagó sus gastos, pero usó la frase "deslomarme" para describir su trabajo, lo que desató burlas y críticas por insensible.
Adorni admitió el error de la palabra y pidió disculpas públicamente, reconociendo que simbólicamente fue una pésima decisión, aunque no costó dinero al Estado; acumuló denuncias penales de oposición y exlibertarios por el uso indebido del vuelo.
El escándalo eclipsó la gira de Milei, quien visitó la tumba del rabino Menashe Mendel Schneerson, y dejó a Adorni explicando desde "bajar líneas" a defenderse de ironías sobre viáticos y butacas ocupadas.