El Via Crucis en vivo desde el Coliseo Romano continúa con meditaciones franciscanas sobre las estaciones de la Pasión de Jesús, recitando el Padre Nuestro en latín y oraciones tras cada una, con más de 20.000 fieles presentes y afluencia constante.
En la cuarta estación, Jesús se encuentra con su madre María, pidiendo que acoja a la Iglesia como nueva humanidad naciente; la quinta, Simón de Cirene ayuda involuntariamente a cargar la cruz, inspirando a voluntarios actuales; la sexta, la Verónica enjuga el rostro desfigurado de Jesús, invitando a reconocerlo en los pobres y víctimas.
Séptima estación, Jesús cae por segunda vez, profetizando servicio como lavado de pies; octava, consuela a mujeres de Jerusalén advirtiendo tiempos duros, destacando rol de mujeres en ayuda humanitaria; novena, cae tercera vez, recordando presencia en toda caída humana para levantarnos con misericordia infinita.
Décima estación inicia con Jesús despojado de vestiduras por soldados, criticando humillaciones modernas como torturas y abusos que quitan dignidad; el Santo Padre es acompañado por Monseñor Diego Ravelli, Cardenal Vicario Baldassare Reina y obispos auxiliares.