Sandra vivía en miseria total, sin trabajo para alimentar a sus hijos, pidiendo ayuda. Al unirse a la Iglesia Universal, abrió su mente y estudió peluquería mientras recibía el aceite de la luz.
Ungióse antes de exámenes y herramientas, consiguiendo trabajo a domicilio exitoso. Luego estudió masajista, ungíendose igual, prosperando económicamente y saliendo de la pobreza.
Desafía a quienes tienen problemas económicos a buscar el aceite en la Iglesia Universal para bendición similar. El presentador destaca cómo el aceite mejora maternidad, emprendimiento y vida.
Invita a Av. Rivadavia 7258, Flores, a las 9, 15 y 18 horas, o llamar 011-5252-4070.