La investigación periodística reveló que una organización rusa llamada La Compañía, vinculada al grupo Wagner y al servicio secreto ruso, infiltró unos 20 medios digitales argentinos con artículos falsos firmados por autores fantasma como Gabriel Di Taranto, Manuel Gotzin, Juan Carlos López y Marcelo Lopriato. Estos contenidos buscaban desacreditar al gobierno de Javier Milei mediante desinformación sobre energía, su relación con Chile y críticas sutiles a su hermano y perros.
Los periodistas argentinos consultados negaron vínculos con La Compañía, pero admitieron publicar las notas sin control editorial, provistas gratis por agencias de noticias o intermediarios. Cada artículo se facturaba entre 3.000 y 5.000 dólares, sin transparencia, lo que erosionó la confianza pública. Medios borraron notas y desplazaron personal tras las denuncias.
El kirchnerismo abrió puertas a Rusia: Cristina Fernández de Kirchner incorporó RT a la TDA, firmó 64 acuerdos con Putin y dio la primera entrevista argentina a esa cadena propagandística. Alberto Fernández reforzó lazos. Milei giró hacia EE.UU. y Ucrania, recibiendo a Zelensky en su asunción, lo que motivó la campaña rusa para desestabilizarlo, según el gobierno.
La SIDE identificó a La Compañía con ciudadanos rusos radicados en Argentina, financiados externamente para influir en la opinión pública. Se menciona aumento de rusos vía tours de embarazos para ciudadanía y un incidente de alcoholemia con intervención de la embajada rusa. El panel critica la vigencia del acuerdo de visas pese a denuncias desde 2024.
Periodistas independientes como Diana Carivoni, Santiago Donel y Hugo Alconada Mon publicaron la pesquisa sin afinidad al gobierno de Milei. La embajada rusa desmintió, pero el programa urge revisar acuerdos y acciones diplomáticas.