El robot humanoide Walker S2, de dos metros, trabaja 24 horas nonstop en plantas automotrices, cambia su propia batería al detectarla baja y opera en equipo sin humanos.
Mejora del Walker S1: se autodetecta necesidad, va a estación, cambia y regresa; levanta pesos pesados sin dolor, cubre tareas agotadoras mientras otros continúan.
Vida útil casi eterna salvo fallos técnicos; diferencia clave es autonomía total, sin técnicos para baterías.