Autoridades iraníes derribaron un F-15 Strike Eagle estadounidense en el sur de Irán y llamaron a residentes locales a capturar al piloto enemigo a cambio de recompensa. Uno de los dos ocupantes fue rescatado con vida por fuerzas de EE.UU., mientras buscan al segundo con ayuda de la Fuerza Aérea de Israel.
Medios de la Guardia Revolucionaria informaron de helicópteros y llamados para tomar cautivos a los pilotos. La Casa Blanca, vía Caroline Leavitt, confirmó escuetamente el rescate sin detalles para no arriesgar la operación. Irán publicó fotos de aviones estadounidenses en su espacio aéreo.
Expertos Juan Bellicou y Mauricio Zavalsa destacaron la cacería humana en terreno montañoso y desértico, geolocalizadores de pilotos y riesgos para Trump por costos políticos. Israel cesó ataques para facilitar rescate, y ambos bandos compiten por encontrar al piloto en carrera contra el tiempo.
Se comparó con películas como Behind Enemy Lines y Air Force One, resaltando el F-15 invencible en combates aire-aire. Versiones no confirmadas hablan de segundo avión y helicópteros dañados.