Tito Valeruso, conocido como Mike D y referente pionero del rap argentino, fue hallado muerto y enterrado en el patio de su casa en Morón, tapado con una heladera para ocultarlo.
Vecinos vieron a Tito horas antes con el rostro ensangrentado y brazos heridos tras una golpiza; Pablo, un joven violento del barrio con antecedentes de robo, quedó detenido por pedir ayuda para limpiar manchas de sangre en su remera, mientras su cómplice permanece prófugo y vivía a una cuadra.
La víctima, de 58 años, tenía pasado exitoso en los 80 con apariciones en programas de Susana Jiménez, grabaciones con Los Fabulosos Cadillacs y conocimiento en hip-hop; consumía drogas y vivía en abandono, separado de su pareja que se fue por enfermedad familiar.
El barrio lamenta la pérdida de un vecino querido que arreglaba redes y era parte de la historia del rap; critican la inseguridad y falta de Estado de derecho en la zona, donde no es el primer crimen similar por adictos a pasta base.
Doctor Loc, otro rapero amigo, lo recuerda con enojo, habla de sed de venganza contra piperos, conflictos con vecinos y un proyecto musical inconcluso; equipo de música intacto descarta robo total.