La quinoa tiene mucha más proteína que el arroz y ofrece energía a largo plazo, ideal para días con facultad o trabajo, mientras el arroz da energía rápida para entrenar o correr.
Advertencia clave: lavar la quinoa varias veces para eliminar la saponina, una capa amarga que hace espuma jabonosa; enjuagar hasta 7-8 veces hasta que el agua salga clara, ya que se cocina en 12-15 minutos sin sal inicial.
Beneficios extra: grasas vegetales protectoras superiores al arroz, usarla como lentejas para mejor sabor.