El mundo enfrenta el peor shock petrolero desde 1973 por la guerra en Medio Oriente que dura 35 días, con racionamiento de combustible en países asiáticos como Sri Lanka y Bangladesh donde prohíben cargar a vehículos particulares por falta de proyección de fin del conflicto.
Hugo Vázquez explica que no solo importa la duración de la guerra sino la destrucción de infraestructura crítica en Irán y Golfo Pérsico que demoraría meses en reconstruirse, reduciendo oferta global de petróleo y disparando precios e inflación internacional.
Ricardo pregunta si un ataque a la isla petrolera iraní posicionaría a Estados Unidos como proveedor principal; Vázquez responde que EE.UU. se autoabastece con shale pero Europa y Asia sufrirían más, impactando producción global y precios para todos incluyendo Argentina.
Irán cerró el Estrecho de Ormuz afectando envíos a Europa; Trump ignora el problema priorizando a EE.UU. que no depende tanto del Golfo.