Los participantes de Gran Hermano discuten cuánto comprar de pollo, bananas y carne para una prueba de cuarenta minutos. Calculan dos bananas por persona y debaten si un pollo entero alcanza o si optar por bundela o carne por kilo. Mencionan que la prueba dura mucho tiempo y que todo debe pesar igual por kilo.
Alguien pregunta por el peso exacto y si los cuerpos cuentan, mientras otros insisten en que un kilo es un kilo independientemente del corte. La conversación refleja la tensión por no quedarse cortos con la comida para todos.