Participantes de Gran Hermano generan polémica por toques y masajes vistos como obscenos, pero panel los minimiza como gestos de cariño comunes en encierro sin celulares ni relojes.
Comparan con facultad o combate donde compañeros se masajeaban esperando. Critican hipocresía por diferencia de edad, pero insisten en que es normal entre amigos perdiendo noción de tiempo.