La policía detuvo a un hombre de 64 años en Lisandro Olmos, La Plata, por enjaular a su hijo de 11 años con autismo en una casilla de dos por dos metros en el fondo de la casa, en condiciones infrahumanas con colchón mugriento, pañal de tela y casi desnudo. El niño lloraba todo el día gritando auxilio, lo que alertó a vecinos que llamaron a la policía.
El padre argumentó conductas agresivas pero no pidió ayuda ni escolarizó al chico, que no habla y estaba en servidumbre con escopeta en casa y disparos al aire. Detenido por abandono agravado de menor y tenencia ilegal de arma; el niño pasó a la madre, víctima de violencia del padre.
En entrevista, Yoru Shocker, autista de grado 1 con dos hijos autistas, condenó el encierro que empeora ansiedad y falta estímulos, sin excusa pese a desafíos. Explicó espectro autista: distintos niveles, entienden todo, necesitan terapias y estimulación temprana para mejorar, no aislamiento.
Panelistas indignados compararon con animales, criticaron falta de intervención escolar o institucional, y cuestionaron ausencia de la madre. Reiteraron horror de jaula armada con maderas, mugre y oscuridad, pidiendo cárcel dura por intento de homicidio implícito.
Yoru compartió experiencias: ansiedad social, problemas universitarios por ruidos, usa comunicación aumentativa para hijo mayor que empezó a hablar con terapias; invita a Instagram Crónicas Autistas para inclusión.