El padre de la abogada Agostina Páez, procesada por gestos obscenos en Brasil, apareció en un video de bar haciendo gestos similares y autodenominándose "narco privado, millonario, usurero" y que "el Estado me da asco".
Agostina repudió el video, aclaró que no se responsabiliza por acciones ajenas, reconoció sus errores pasados, pidió disculpas y afrontó consecuencias judiciales como tareas comunitarias.
El padre alegó que el video está trucado y lo amenazaban con publicarlo si no pagaba 5 millones de pesos; el escándalo complica su estrategia judicial por gestos racistas y genera indignación en redes.
Panelistas calificaron el hecho de "vergonzoso" e "increíble", cuestionando si aprendió de lo sucedido con su hija.