Neymar protagonizó un show tras asistencia genial en la victoria 2-0 de Santos ante Remo en Villa Belmiro, donde levantó la cabeza para una diagonal perfecta y definición de derecha, pese a lesiones que frenan su continuidad y demora en convocatoria de Celso Roth para el Mundial.
Después del gol, Neymar simuló faltas y se enojó con árbitros uruguayo Diego Hernández, generando escaramuza que derivó en amarilla, la cual lo suspende para el choque contra Flamengo por el campeonato brasileño. Lo ninguneó mirando a la espalda y reclamó desleal entrada de costas.
En post-partido, Neymar justificó su reacción con declaraciones repudiadas en redes brasileñas: sufrió entrada desleal final, reclamó al rival que "está ficando louco" pese a amarilla previa, y acusó acuerdo de "Chico", generando escándalo pese a su talento adentro de la cancha.