Una mujer policía de civil disparó adentro de un auto de aplicación hiriendo a cuatro pasajeros, incluido el chofer grave, en un incidente en la calle Massa. La oficial vació casi el cargador de su arma reglamentaria sin mediar palabra tras descomponerse en el viaje.
Según la mamá de Florencia, una pasajera baleada en brazo e ingle, la policía sacó el arma de su mochila cuando el chofer se equivocó de calle; pasajeros forcejearon para desarmarla. Martín, otro pasajero, manoteó el arma evitando más disparos; ella huyó.
La justicia investiga si fue un brote psicótico; el chofer Mauro, con bala en pelvis, saltó del auto en marcha y dio gracias por estar vivo. Florencia se arrastró para protegerse temiendo ser asesinados todos.