Irán intensifica asaltos contra países petroleros del Golfo como Kuwait, atacando la refinería de Kuwait con misiles, causando daños e incendios alrededor de la capital.
Emiratos Árabes Unidos también recibió oleada de misiles. La estrategia busca caos económico y presionar a aliados de Estados Unidos para terminar la guerra.
Los ataques elevan precios globales de petróleo y gas, reactivando inflación mundial, incluyendo en Estados Unidos y España con 3,3%.