Evaluaciones de inteligencia estadounidense revelan que la infraestructura militar iraní permanece intacta a pesar de más de cinco semanas de bombardeos intensos, contradiciendo las declaraciones de victoria de Donald Trump.
Donald Trump publicó en Truth Social que su ejército no ha comenzado a destruir lo que queda de Irán, amenazando con atacar puentes y plantas eléctricas, y reiteró que Irán debe abrir el Estrecho de Hormuz. Panelistas destacan que Irán conserva lanzadores de misiles, miles de drones y misiles de crucero, con China y Rusia observando en silencio.
Se menciona destrucción parcial como el puente de Karaj por 400 millones de dólares, pero capacidades ofensivas persisten, generando riesgo de escalada. Críticas internas en EEUU incluyen remoción de generales como Randy George por cuestionar decisiones.
40 países, liderados por Reino Unido, exploran sanciones a Irán por cerrar Hormuz y rechazan peajes a buques.