El INTA, Agricultura Familiar, Universidad Nacional de La Plata, Conicet y productores locales trabajan para mejorar y conservar la diversidad genética de maíces del norte argentino.
Los agricultores manejan variedades locales con prácticas empíricas, pero faltan estudios sobre densidades de siembra, riego y adaptación ambiental, a diferencia de maíces comerciales pampeanos.
Se busca evitar la reducción de variedades a solo dos o tres por falta de apoyo y conocimiento. El Banco de Germoplasma de Pergamino y Salta multiplica y evalúa accesiones del NOA para restituir variedades perdidas como el maíz capia y conocer rendimiento en distintos pisos altitudinales.
La conservación en bancos es clave, pero esencial mantenerla en el territorio para preservar variabilidad regional.