Amazonía afrontó en 2024 temporada de incendios con emisiones carbono hasta tres veces superiores a modelos científicos, según estudio internacional y satélites.
Análisis en Geophysical Research Letters documenta episodio más intenso en dos décadas, enfocando emisiones por fuego en Amazonía y Cerrado brasileño.
Estudio midió monóxido carbono liberado; modelos como Global Fire Assimilation System subestimaron entre 28-62 millones toneladas en agosto-septiembre 2024.