El doctor Ignacio Brusco, decano de Medicina y experto en Alzheimer, desarrolló por primera vez un modelo humano con células de piel programadas para convertirse en neuronas, permitiendo estudiar la enfermedad sin modelos animales previos.
Expertos destacaron que no existían animales con Alzheimer ni formas de inducirlo, por lo que se usaron células humanas de personas predispuestas para cultivar tejidos y probar drogas contra la progresión de la enfermedad.
El avance posiciona a Brusco como referente mundial en la región para investigar tratamientos del Alzheimer mediante este cultivo innovador.