El predicador continúa citando Isaías 53:4, afirmando que Cristo llevó las enfermedades y dolores de la gente, y que por sus llagas fueron sanados. Insiste en que la enfermedad es una maldición que Jesús pagó hace 20 siglos.
Exhorta a creer en la palabra de Dios por encima de médicos o gobierno, ya que Dios tiene la última palabra. Invita a poner los ojos en Jesús, autor y consumador de la fe, y no en negocios, dólares o egoísmos, especialmente en tiempos malos como enseña Pablo en Efesios.
Recuerda la invitación para este domingo a las 10:30 en Costa 52 entre Vidal y Rivadavia, a 30 metros de la salita Rivadavia en Alejandro Cornel, para quienes están sin congregar. Anima a trabajar honestamente, alabar a Dios y volver a Él, porque Cristo viene pronto.