Un hombre desesperado por una deuda de 3 millones de pesos en tarjeta de crédito no bancaria vende lingotes de oro puro y un anillo de su abuelo en un comercio de joyas. Los tasadores evalúan las piezas por el peso del metal y piedras pequeñas, ofreciéndole 4 millones 200 mil pesos, superando su deuda.
El cliente retira 3 millones en efectivo con custodia de seguridad para saldar la deuda inmediatamente y el resto por transferencia. Explica que acumuló la deuda por promociones impulsivas y no pudo cancelar por intereses. Celebra haber resuelto el problema sin más créditos.
En otro caso, un joven vende cadenas de oro rotas por robo de moto, recibiendo 1.500.000 pesos en transferencia para reponerla. Una mujer hereda jarras de plata de 1930 de su tía abuela, tasadas en 1.600.000 pesos por peso del metal al faltar el juego completo, cobradas en dólares.
El segmento investiga comercios como Joyería El Tazador, Banco de Joyas y Leiva Joya en Avenida Corrientes, destacando tasaciones justas por metal en piezas personalizadas o incompletas. Incluye promo de relojes Audemars Piguet con Spider-Man y app de Ley Bajoyas para lingotes custodiados.