Un hombre de 58 años, cantante, apareció muerto sepultado en un pozo ciego en Pacheco y Palacios. El crimen ocurrió entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, descubierto el jueves por la policía tras alerta de vecinos.
Hay dos sospechosos identificados: uno detenido y el otro prófugo, Pablo Martini. Vecinos investigan el móvil ligado a drogas. La viuda, Aldana, recibió apoyo psicológico del municipio; relató que su pareja tenía miedo antes de desaparecer.
El abuelo del prófugo, Eduardo, atribuyó todo a las drogas y pidió a su nieto que se entregue. No cree que haya participado directamente y lamenta la muerte ajena.