Un hackeo masivo a IOMA y otros organismos gubernamentales filtró datos sensibles de jubilados, que ahora usan estafadores para el cuento del tío cibernético mediante WhatsApp, llamadas y phishing. Los delincuentes imitan logos oficiales para pedir renovación de credenciales, códigos de verificación o links que roban cuentas y datos.
Expertos alertan no atender números desconocidos, no abrir adjuntos ni links, no dar códigos de WhatsApp ni tokens bancarios, ya que IOMA y similares no llaman ni piden datos por teléfono. Verificar solo en www.ioma.gba.gov.ar o apps oficiales. El abogado Yamil Castro Barros explicó que los datos valen más que dinero, usados para préstamos, extorsiones y suplantación de identidad.
Recomendaciones incluyen denunciar inmediatamente en canales oficiales de WhatsApp o Google, enviar SMS a contactos avisando del robo, tachar número de trámite en fotocopias de DNI y pedir audios para verificar pedidos de dinero. Casos como phishing en home banking o secuestro virtual generan pánico con datos personales obtenidos de filtraciones.
El panel compartió anécdotas personales de intentos de hackeo, enfatizando calma, no apurarse y educar desde niños sobre riesgos digitales. Bancos responden si robo ocurre dentro del sistema, no por datos dados en la calle.