El gobierno nacional deberá ofrecer incentivos más fuertes a los gobernadores para que bajen impuestos provinciales, en medio de la caída de recaudación y coparticipación.
Luis Caputo planea negociar usando el aumento esperado de recaudación por repunte económico y dólares del colchón, destinando fondos extras de coparticipación a bajar impuestos en lugar de gasto público.
Los ATN discrecionales fueron bajos, con solo 74 mil millones de pesos en el primer trimestre a 11 o 12 provincias aliadas, generando presión por sueldos públicos y riesgo de estallido social si no pagan.
Las provincias contaban recursos para pagar sueldos varios meses, pero la negociación política será clave, involucrando al ministro del Interior y Casa Rosada.