El programa reveló escandalosos créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a funcionarios allegados al gobierno como secretarios de Finanzas, directores del Banco Central, YPF y Oficina de Representación Presidencial, por montos equivalentes a 230.000 a 350.000 dólares o 300-400 millones de pesos, cuestionando si cumplen requisitos como vivienda única y cuotas no superiores al 30% de ingresos.
Denunciaron que algunos legisladores como Mariano Campero recibieron créditos tras cambiar votos en sesiones clave, como Ley Bases, y que el gobierno atribuye la filtración a espías rusos para desprestigiarlo. Recordaron promesas de Javier Milei de no recibir nada del Estado y dinamitar bancos, pero ahora otorgan estos préstamos a la casta política pese a la austeridad.
Panelistas debatieron si criminalizar los créditos, destacando que son legales pero moralmente cuestionables para altos funcionarios, y que requieren ingresos de al menos 8 millones de pesos mensuales. Algunos beneficiarios como Campero desmintieron en redes, alegando no haber pedido préstamos.