Finlandia mantiene servicio militar obligatorio y alta preparación defensiva en su frontera de 1.350 km con Rusia, la más larga de la OTAN. Tras invasión rusa a Ucrania, rompió lazos con pueblo Sami ruso reclutado forzosamente.
Europa aprende de la vigilancia ciudadana finlandesa, que nunca bajó la guardia post-Soviética. EE.UU. pide más colaboración europea en esfuerzos bélicos o reduce ayuda a Ucrania.