Un mes después del derrumbe de la losa del subsuelo en el edificio 2 de Estación Buenos Aires, más de 200 familias regresaron pese a escombros pendientes y acciones judiciales contra la constructora por daños a vehículos y viviendas.
Los afectados pagan créditos hipotecarios sin alternativas habitacionales; algunos venden departamentos, otros esperaban hoteles. El edificio fue habilitado pero con tensa calma y vía legal por compensaciones, sintiéndose estafados en su sueño de casa propia.