Un enfermero de 44 años de apellido Betancourt fue hallado sin vida en su departamento de Fray Justo Santa María de Oro en Palermo, sentado en una silla con brazo extendido, lesión de aguja y sangrado en la boca, junto a decenas de ampollas de drogas como Propofol, fentanilo, lidocaína, benzodiazepinas y otras sustancias no de venta libre.
La hermana alertó al 911 tras perder contacto desde el lunes; policía científica trabaja en el lugar con hipótesis de colapso respiratorio por apnea de anestésicos, similar a la muerte de un residente del Hospital Rivadavia el 20 de febrero por Propofol. Se encontraron 5 ampollas de Propofol, fentanilo, 7 de diazepam, clonazepam y más, muchas abiertas.
Investigan trazabilidad de las drogas hospitalarias, posible sustracción de hospitales donde pluriempleaba el enfermero, y presencia de tercera persona para reanimarlo ante apneas, ya que solo es imposible. Relevan cámaras de seguridad del edificio y calles.
Es la segunda muerte vinculada a estas drogas potentes robadas de nosocomios, con presunción de redes de hurto para "fiestas del Propofol" en grupos cerrados, aunque no mafia grande.