La policía bonaerense halló el cadáver de Roberto Martín Ayeruso, un músico de 58 años conocido como Tito, enterrado en un pozo ciego tapado con tierra en el patio de su precaria vivienda en el partido de Morón.
Los vecinos sospecharon tras 48 horas de búsqueda porque vieron tierra removida y aportaron datos clave: una quiosquera contó que un hombre le confesó marginalmente el crimen al comprar jabón para limpiarse la sangre, y su empleada con marido lo vio pasar sangrando caminando por la zona esa noche.
Ya detuvieron a uno de los autores, pero buscan a un coautor prófugo identificado como Pablo, el "gitano" joven de unos 20 años del barrio, nieto de otro vecino. Creen que fueron dos o tres personas por robo de la casa, aunque Tito no tenía bienes; lo partieron con pala en forma cruel.
En vivo desde la escena, el periodista Mariano Negallí mostró la casa y cámaras de seguridad vecinas que graban el ingreso y posible fuga por calle Palacios al 1800; entrevistó a Hernán, vecino que lo conocía de toda la vida, quien confirmó el enojo del barrio por el crimen de un hombre bueno y pacífico.