Régimen iraní ejecutó a Amir Hosseini Atani, un joven de 18 años y artista que participó en protestas de enero, acusado de atentar contra fuerzas de seguridad. Sacaron confesiones forzadas en TV estatal pese a negar quemar un edificio en llamas durante disturbios.
Organizaciones estiman 30.000 a 40.000 civiles ejecutados o fusilados desde protestas de enero. Casos como atleta olímpico rapado y ahorcado públicamente o Mahsa Amini, muerta por mal velo, muestran represión brutal con apagones de internet y detenciones masivas.
Activista Rima Sher Mohamadi relató patrón de 47 años: protestas pacíficas terminan en ejecuciones públicas para sembrar terror. Iván Naimi, de 19 años de comunidad Baha'i perseguida, enfrenta ejecución inminente pese a no protestar; lo acusan falsamente de asesinato.
Expertos dudan de revueltas populares por represión extrema y falta de apoyo externo de EE.UU. Jóvenes motorizan cambio pese a riesgos, con población joven clamando fin al régimen.