Miguel Díaz-Canel libera 2000 presos políticos como resultado directo de presión norteamericana, tras abrir toda la economía cubana a inversión extranjera, especialmente de cubanos en EE.UU. en infraestructura.
Medidas no indican gobierno de transición impuesto por EE.UU., sino decisiones del régimen castrista desde 1959 para acercarse al sistema internacional, con nueva etapa en relaciones bilaterales.
EE.UU. permite barco ruso con 175000 toneladas de crudo y futuros de México para crisis energética con tres apagones en 15 días; España ya invierte en turismo. Bloqueo es ley congressional, no depende de Casa Blanca.
Jorge Castro analiza que cooperación crece, abre capitales de ricos cubanoamericanos; fin bloqueo requiere nuevo consenso político cuando régimen cambie por economía y libertades nuevas en Cuba.