El buque tanque ruso Anatólico Lockdean descargó 700.000 barriles de crudo en Matanzas, el primer envío significativo en tres meses para Cuba, tras bloqueo energético de Trump que causó colapsos eléctricos.
Los 10 millones de cubanos enfrentan falta de electricidad, agua y transporte; residentes suben pisos sin ascensores y recolectan agua de cisternas, con hospitales al límite.
Trump autorizó la entrada por razones humanitarias, pero el volumen dura solo 10 días, dejando al país colapsado entre política de Washington y gestión interna de Miguel Díaz-Canel.