Luis Novaresio y Gustavo Rubén comparten anécdotas personales sobre el 2 de abril y la guerra de Malvinas. Novaresio menciona a Jorge Vázquez, aviador caído, y critica la politización de fechas patrias, proponiendo el Día de Malvinas como unánime.
Rubén relata culpa generacional por priorizar el Mundial 78 sobre la guerra, y corrige el término "chicos de Malvinas" por insistencia de excombatientes, destacando su coraje como hombres.