Las líneas de colectivos nacionales y provinciales reducirán frecuencias un 30% a partir del lunes por el aumento en el precio del gasoil. Líneas que pasan cada 3 minutos lo harán cada 5, y las de 4 minutos cada 6, afectando el servicio durante todo el día.
El gobierno porteño monitoreará el cumplimiento y evaluará sanciones. La medida responde al combustible que usan para el transporte público de pasajeros.