Las calles de Buenos Aires aparecen casi vacías a las 8:30 en Jueves Santo, con comercios cerrados excepto panaderías y bares, frecuencias reducidas de colectivos y poca gente.
Reportaje en vivo muestra movimiento mínimo, jóvenes de madrugada ya no presentes; entrevistada panadera va a trabajar en Palermo, nota tránsito más rápido y cómodo.
Gastronomía abre sin clientes; barrios con carnicerías y almacenes solo mañana previa.