Una mujer policía de civil disparó dentro de un auto de aplicación en Ramos Mejía, hiriendo a cuatro pasajeros incluido el chofer Mauro que permanece grave en terapia intensiva en el hospital Ramos Mejía. La oficial vació casi el cargador de su arma reglamentaria sin mediar palabra después de descomponerse en el viaje por un error de calle del conductor.
La mamá de Florencia, baleada en brazo e ingle, contó que la policía sacó el arma de su mochila; los pasajeros forcejearon para desarmarla. Martín, pasajero trasero, manoteó el arma evitando más disparos y se tiró por la ventana. Florencia se arrastró a la vereda gritando que la policía los iba a matar a todos.
Martín grabó un video desde su internación explicando que saltó del auto en marcha, recibió un disparo en la pelvis y da gracias a Dios por estar vivo. El chofer sigue sedado con pronóstico reservado; Florencia volvió al quirófano por desvanecerse; Martín necesita un mes de recuperación.
La Policía Federal no emitió comunicado sobre la oficial de Objetivos Especiales pese a dos días transcurridos. Investigan si actuó por brote psicótico.