Nuevos chaparrones se acercan a la Ciudad de Buenos Aires tras lluvias intensas que acumularon 72 milímetros en Ezeiza y más de 80 en fluviómetros extraoficiales del sur del Gran Buenos Aires en solo hora y media.
La tormenta generó inundaciones persistentes en zonas como Quilmes, Berazategui y Lomas de Zamora, con granizo abundante que tapa rejillas y provoca colapsos. Ráfagas posiblemente superiores a 100 km/h en Escobar causaron daños mayores.
Lo peor pasó, pero persisten lluvias intermitentes y vientos fuertes; se recomienda quedarse en casa. El frente frío trae descenso térmico otoñal y ráfagas de 50 km/h en madrugada.