Durante la cena en Gran Hermano, Brian se emocionó al brindar con Andrea y reveló experiencias de clasismo por ser de barrio, acusando a personas de sangre azul de no aceptarlo por su origen humilde y profesión de futbolista.
Brian explicó que su comentario sobre clasismo surgió de una discusión previa donde lo tildaron de clasista a él y a Titi, aclarando que se refería a actitudes de mirar por encima del hombro y rechazos en negocios por no pertenecer a ciertos círculos.
El panel mostró la escena del brindis emotivo de Brian, quien expresó alegría por compartir el momento más allá del juego, mientras Andrea prefería evitar temas personales profundos.