En Jerusalén, la Basílica del Santo Sepulcro enfrenta restricciones por la guerra esta Semana Santa, con máximo 50 personas por ceremonia y suspensión de la ceremonia de la luz, epicentro cristiano donde Jesús fue crucificado, sepultado y resucitó.
Cecilia Luchía Puig describe el sitio con Piedra de la Unción, Gólgota y Edículo, calles milenarias del Vía Crucis. Guía Aarón García destaca su importancia como Tierra Santa para conmemorar últimas estaciones de la vida de Jesús.
En Pascua, simbolizando paso de muerte a resurrección y anhelo de paz en medio de conflictos, el lugar convive fe, cultura y guerra, con filas de fieles rezando pese limitaciones.