El Acuario de Mar del Plata, que presentó quiebra el 31 de marzo tras su época dorada en los 90 y 2000, luce abandonado en 9 hectáreas con 66 animales restantes: cuatro lobos marinos, pingüinos rey y magallánicos, cuidados por solo dos empleados. Imágenes virales muestran deterioro extremo pese a intervención judicial y síndico.
Los ejemplares no pueden liberarse al hábitat natural porque nacieron en cautiverio, no saben alimentarse ni defenderse en mar abierto, según biólogos y veterinarios que evitan declaraciones públicas por proceso judicial. Pendientes traslados mientras empleados iniciaron acciones laborales.
Recordatorio: en marzo pasado, 10 delfines fueron derivados a un acuario en Egipto ante malas condiciones.