YPF decidió no trasladar variaciones del barril Brent, que ronda los 108 dólares, manteniendo precios estables por 45 días ante caída de demanda en regiones como Patagonia y Mesopotamia, explicada como bien inelástico pero con consumo bajando.
La medida es comercial por volatilidad global, no congelamiento total ya que dólar o impuestos pueden impactar; busca sostener demanda en contexto incierto y ayudar a bajar inflación en abril, objetivo gubernamental clave.
Se aplicó ahora estratégicamente post-marzo inflacionario; si Brent baja, precios locales se sostienen igual, señal al mercado sin afectar otros componentes como impuestos crecientes.
Panel analizó impacto en dinámica inflacionaria, con gobierno apuntando a descensos bruscos para mitad de año.