Un veterano del Regimiento 3 de Infantería narra su experiencia en la Guerra de Malvinas, donde ingresó a los 15 años y fue reconvocado en 1982. Describe el miedo inicial ante los ataques aéreos y de artillería, la fe que lo sostuvo en la trinchera y la escasez de agua, leña y alimentos para miles de soldados.
Relata la primera baja, el soldado Julio César Segura, y la valentía de sus compañeros como Cata Carballo durante bombardeos. En un contraataque nocturno el 13 de junio, motivados por el teniente Víctor Gordíguez, enfrentan al enemigo en Monte Longdon, donde resulta herido en la cadera por munición trazante mientras lideraba.
Sus compañeros, como el soldado Ceresuelos y Esteban, lo rescatan junto al sargento Villegas, herido en el abdomen. Caminan 8 kilómetros hasta el hospital bajo fuego, donde médicos lo salvan sin amputación. Despierta durante la rendición, ve ingleses y llora por el sacrificio "perdido".
En prisión y tras el regreso, enfrenta discriminación laboral por ser "loquito de la guerra", silencio por 20 años y divorcio. Hoy, con compañeros como Tríez, da charlas en escuelas sobre valores como fe, trabajo en equipo y soberanía de Malvinas, sembrando memoria sin culpa por sobrevivir.
La historia destaca el amor entre soldados, el dolor de la derrota y la batalla post-guerra por dignidad, salud y trabajo, culminando en su labor educativa para que las nuevas generaciones defiendan las islas sin violencia.