En un clásico brasileño entre Corinthians y Palmeiras, el VAR detecta un gesto obsceno de Alan tocándose los testículos y obliga al árbitro a expulsarlo, pese a que el juez no lo vio inicialmente.
La asistente aparta al árbitro para revisar la jugada, confirmando la roja por el gesto similar al de Olmedo o Pipa Benedetto en el pasado.
Locutores destacan cómo el VAR complica a jugadores que aún no se acostumbran a la vigilancia constante.
En otro incidente, un árbitro en Copa del Perú repele un botellazo con patada de karate precisa, midiendo el momento y derribando al agresor con plasticidad experta.
Japoneses limpian Wembley tras ganar 1-0 a Inglaterra, recogiendo pochoclos y latas como ejemplo de pulcritud, contrastando con hinchas que tiran basura.