La transición de combustibles fósiles a renovables enfrenta obstáculos económicos y técnicos: eólica es 50% más cara que gas cuando se incluyen respaldo, redes y almacenamiento.
Los fósiles dominan por almacenamiento indefinido y uso múltiple en industria; consumo no baja pese a auge solar/eólica, que solo cubre demanda extra.
Nuclear emerge como opción estable y económica para descarbonización real, superior en ciclo de vida. Geografía limita renovables; baterías insuficientes para largo plazo.
Transición será mosaico complejo dictado por realismo económico, no simple cambio.