Refugiados afganos abandonaron Pakistán a través del paso fronterizo de Torkham cargando pertenencias en carretillas y esperando transporte en autobuses, como parte del programa de repatriación de extranjeros ilegales lanzado por Islamabad en noviembre de 2023.
La medida responde a la escalada de tensiones y conflicto armado entre Pakistán y Afganistán en los últimos meses. El paso fronterizo se reabrió el jueves para permitir el regreso de los deportados, iniciados en septiembre de 2025 por las autoridades pakistaníes.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados expresó preocupación por el retorno forzoso de cientos de miles de personas que huyeron de persecuciones en Afganistán, generando una crisis humanitaria al complicarles la vida en su regreso.