El cuerpo del rapero y breakdancer Tito, conocido en el barrio de Morón por su participación en programas como el de Susana Jiménez, fue encontrado enterrado en un pozo ciego de su propia casa, caratulado como homicidio simple con posibles agravantes. Sospechosos son Ramsés, detenido, y Pablo, prófugo, quienes utilizaban la propiedad como aguantadero para vender droga a 23.000 pesos el gramo.
Vecinos revelaron que Ramsés y su pareja fueron vistos comprando jabón en polvo en un kiosco cercano para lavar ropa ensangrentada, excusándose con manchas de frigorífico. Cámaras captaron a Ramsés ingresando a la casa el 31 de marzo, día coincidente con la data de muerte de Tito, quien apareció golpeado y desmejorado en días previos por deudas de droga.
En vivo desde Morón, reportero entrevistó a testigos: un vecino compró cocaína a Ramsés esa misma mañana a una cuadra del lugar, y otro vio la casa como tapera infestada, con perros hambrientos mordiendo a la suegra. Tito tenía una madre de 80 años y había perdido la guarda de sus hijos; era referente del hip hop local junto a Milo Jotas.
Amigo artista Eber defendió la memoria de Tito como figura cultural responsable, negando consumo problemático visible y destacando su trayectoria en videoclips y eventos, aunque admitió tristeza por no ver a sus hijos. Panel debatió desprolijidades criminales por consumo y llamó a allanamientos por Pablo.