El Pastor Cinalli afirma que la familia bendecida surge de la unión de sus integrantes con Cristo, como enseña Efesios 5:31, donde el hombre se une a su mujer como un solo cuerpo, similar a Cristo y la iglesia. Insiste en que el éxito familiar requiere Dios, con espiritualidad creciente que fortalece lazos y evita problemas.
Explica que la clave es llenarse del Espíritu Santo para lograr sumisión de esposas y amor sacrificial de esposos, rompiendo maldiciones y glorificando a Dios. Critica el alejamiento de Dios como raíz de desgracias familiares en el país y el mundo, urgiendo edificar sobre la roca de Jesús.
Cita ejemplos bíblicos: los padres de Juan el Bautista, Zacarías y Elizabeth, rectos y llenos del Espíritu, tuvieron un hijo grande ante Dios; Obed-Edom, que honró el arca y bendijo a su familia numerosa por generaciones; y la familia de Jesús, unida tras Pentecostés con Santiago como pilar de la iglesia.
Enfatiza el diseño divino: pacto de tres (hombre, mujer y Dios), monógamo, heterosexual y vitalicio, regulado por Dios no por leyes humanas. Padres deben priorizar disciplinas espirituales en hijos sobre títulos o bienes materiales para bendiciones generacionales, como promete Salmo 128.
Invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, para todos, incluyendo sordos con intérpretes.